Hoy he realizado el último programa de radio de este año. Como todos los martes a las 12 horas me he puesto frente al micrófono de la modesta emisora (Radiópolis 98.4 Sevilla) y durante una hora he tratado de inculcar a los escuchantes la importancia de evitar el exceso de colesterol malo /LDL) en los alimentos, contenido básicamente en las grasas saturadas, y advertir de que muchas grasas insaturadas, que normalmente tienen colesterol bueno (HDL) se vuelven nocivas cuando se les somete a hidrogenación. Es el caso de muchas margarinas.
Pienso después que es una tarea de aguafiestas decirle a la gente que lo que más consume en Navidad, mariscos, carnes de todo tipo, quesos, exceso de comida en general, va en contra de su salud de manera seria. Cuando hablo con cierta persona sobre el tema, me confirma mi primera impresión diciéndome que son ganas de fastidiar. Repasando cual sería la dieta ideal, vemos que poco de lo que normalmente se pone en la mesa en estas fechas, que no sean pastas y verduras, es saludable si se consumiera continuamente. Viene a mi mente la palabra mágica: la transgresión.
Algo elemental que aprendí en Antropología es que la transgresión de la norma refuerza esta, ya que por un lado sirve de válvula de escape y por otro, la conciencia de que se está obrando mal hace que se vuelva a ella pasado ese momento especial que ocasionó la "desviación". Incumplir las normas es, pues, sano para las mismas ya que la excepción confirma la regla. Lo malo es cuando esa excepcionalidad se convierte en lo habitual y la norma no es que se consuma alimentos sanos si no que nos atraquemos de comida basura. Curiosamente con la crisis económica, si no se conocen mínimamente las propiedades alimenticias de los nutrientes, podemos aumentar de peso debido a la peor calidad de ciertos alimentos baratos. El punto crítico está en la comida de la calle, en la comida rápida. Las hamburgeserías son una autentica bomba de relojería para nuestra salud.
Y que hacemos. Primero tratar de recuperar el ejercicio físico cotidiano: escalera, andar y bicicleta, sobre todo para las personas cuya actividad ordinaria es sedentaria o de poco ejercicio físico. Segundo, dieta mediterránea. Legumbres, arroces, pastas, y muchas verduras y frutas.. y algo de carne, mejor pescado. Tercero, hacer la vida divertida a toda costa, con las pequeñas cosas de cada día, desde contemplar como crece una planta hasta contar chistes, incluyendo el placer que da el cariño, el amor, cada uno sabrá como. Y cuarto... lo que ustedes crean que es mejor, que no tenemos que dárselo todo hecho. ¡Feliz Año!
No hay comentarios:
Publicar un comentario