viernes, 30 de enero de 2009

La maldad


La maldad existe y es la forma con la que el mito del demonio se materializa entre el hombres Primero se da la maldad como suceso real, hecha realidad en los actos concretos de los indivíiduos y después estos crearon el mito del demonio como complemento de la dicotomía de Dios/Demonio. Y no es que los hombres sean intrínsecamente malos, ni tampoco que sea sustancialmente buenos, en el sentido de que su ser sea dañino o bondadosos en su totalidad. Los seres humanos tienen y mantienen, como individuos, actitudes negativas y positivas simultanea y/o alternativamente. Pero hay personas que son proclives a posiciones netamente destructivas y otras que ejercen más de magnánimas, comprensivas, tolerantes, o sea de buenas. Y las hay que, según el marco, son inteligentes, candorosas y dulces por momentos y agrias, irracionales e injustas en otros. La personalidad de los individuos es compleja y resulta difícil enjuiciar de manera ecuánime sus actos, pero es cierto que hay gente que lo hace todo más sencillo y gente que se complica y complica la existencia. Forma parte de la naturaleza del ser humano. Si todos fuéramos como una balsa de aceite, la cosa no tendría gracia: tienen que coexistir las lagunas plácidas con los mares encrespados, es ley de vida. A ver donde decidimos navegar o a donde nos arrastra la corriente.

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